Dereck Tate pasó de no entender nada sobre código a programar en multiples proyectos de software en su trabajo.
Jake Fernández pasó de estar 3 años buscando trabajo sin éxito a ganar
$6.000 como Freelancer.
Francisco Ramírez pasó de estar en el tutorial hell a tener habilidades fluidas en multiples tecnologías en cuestión de meses.
Ian Vargas pasó de odiar la programación a amarla y obtener una posición como programador practicante.
Alejandro Calderon ha aprendido más en unos meses que en años de carrera universitaria.